Una enorme victoria de la causa de los derechos humanos, de los Derechos de los pueblos, de la soberanía y la autodeterminación nacional

En Venezuela ha triunfado la voluntad popular sobre la prepotencia imperial de negar a pueblo su derecho a elegir sus gobernantes. Una vez más.
En medio de la ofensiva imperial, desde diciembre del 2024 el relanzamiento, evidente, de la revolución bolivariana encierra enseñanzas para todos nosotros estamos decididos a aprehenderlas .
La primera es que la lucha por los Derechos Humanos es una lucha de clases, es una lucha contra la dominación colonial, es una lucha que requiere de un plan, de una organización, de una conducción.
Un pueblo organizado unido y consciente puede derrotar a cualquier imperio incluido al más grande depredador de la historia, el imperio de los Estados Unidos. No son invencibles.
La segunda es que la causa de los Derechos Humanos hoy está en manos de los pueblos, de los humildes, de los trabajadores, de los revolucionarios.
La burguesía local, los gobiernos de Occidente y las estructuras creadas después de la Segunda Guerra Mundial han llegado a un punto de decadencia final. Es absurdo seguir pidiéndole a las Naciones Unidas o a la OEA que garantice los Derechos Humanos.
Tampoco se puede confiar en las empresas de derechos humanos como Amnistía Internacional o Human Right Watch y sus lacayos locales, Cels en Argentina, Provea de Venezuela que es integrante de la decadente Federación Internacional de DDHH, la USAID y el NED de los EE.UU, diseñadas para legitimar el intervencionismo.
La SAGRADA CAUSA de los derechos humanos solo puede ser conquistada por los pueblos.
Proponemos dar patas para arriba el Poder Judicial de continente colonizado por los EE.UU. y todo el edificio jurídico amoldado al lawfer y los nuevos modos de la guerra silenciosa de dominación.
Proponemos la más firme solidaridad con los que sufren persecuciones o cárcel del imperio y levantamos una propuesta de un nuevo Ius Coggens, un nuevo sentido común jurídico antagónico al occidental e imperial.
La América libre necesitará de nuevas instituciones económicas de integración y también de un nuevo criterio para elaborar las políticas judiciales de contención y derrota de las redes mafiosas del delito.
La América Nuestra, la América morena, la América sometida al dominio colonial durante siglos se asoma hoy a la posibilidad real de la segunda y definitiva independencia, por la cual lucharon y murieron tantas generaciones de patriotas y revolucionarios.
Hoy es cuando, hoy es el momento, hoy se puede pensar en triunfar y se debe pensar en que la conquista de los Derechos Humanos es parte integrante de esa lucha así como la lucha antiimperialista requiere considerar centralmente la perspectiva de los derechos humanos, de los derechos de los pueblos, de la autodeterminación y la soberanía.
La Coordinadora Americana por los Derechos de los Pueblos y Víctimas de la prisión política encuentra así su lugar práctico en la lucha política real y en la perspectiva histórica
Haremos todo lo posible para cumplir con ese destino.
Nadie suelta la mano de nadie porque LibreslesQueremos








